spotlight

Porto Alegre, Brasil, Estátua de Santo Expedito de A. Arjonas.

spotlight

Molde de estátua de Santo Expedito, de Michelangelo Zambelli

spotlight

Santuario de San Expedito, Bermejo, San Juan, Argentina.

Agradecimientos

Articles tagged with: díos

Nov29

Expedito: El Soldado Romano

Categories // La Historia de San Expedito

La llegada del Cristianismo a Armenia

El Cristianismo arribó a la tierra de Armenia, gracias a las misiones de los Santos Apóstoles Judas Tadeo, Simón y Bartolomé. Allí la llegada de la buena nueva había tenido una gran acogida por parte de los pobladores, gracias a las grandes demostraciones de los elegidos de Jesús.

Semíramis ilustración siglo XVIII


Ellos habían llegado a la ciudad de Meitene, situada al sur del Cáucaso. La ciudad había sido fundada por la reina hitita Semiramis, alrededor del año 1100 A.C, se hallaba cercana al río Eufrates en la Mesopotamia y fue conocida en un principio con el nombre de Milídia. Luego de la llegada de los romanos pasó a llamarse Melitene, por la derivación latina de Mélas, que era un rió que desembocaba en el Eufrates. Esta ciudad fue por mucho tiempo la Capital del pequeño reino hitita que allí se desarrolló.

Busto de Trajano


Con la expansión del Imperio, la ciudad se incorporó a la conquistas de Roma y el Emperador Trajano, la transformó en una zona militar, por su ubicación estratégica con el extremo oriente y el Asia menor. El cristianismo había sido aceptado de una manera muy especial en esta región, recordemos que el Apóstol San Bartolomé, había sido martirizado allí luego de destruir a los ídolos de la región con sus oraciones, provocando esto grandes conversiones en la zona. Sin embargo, como la ciudad era parte de los dominios de Roma, los cristianos fueron perseguidos cruelmente. Hoy en día, este lugar es considerado el segundo en cantidad de mártires cristianos.

No hay datos exactos de cómo San Expedito llegó a la ciudad de Melitene. De hecho hay dos hipótesis. La primera alude a que él nació allí. Pero no hay documentos que avalen. La otra versión, es que el Santo pudo haber nacido en Roma y fue enviado allí, de su ingreso en el ejército, como legionario.

-¿Qué significaba ser soldado del Imperio Romano?-

Soldado Romano

Hasta antes de su conversión, Expedito se dedicaba a ser soldado del imperio Romano en Armenia. Por la tradición oral, se sabe que él se enroló en el ejército, para servir al Emperador a fines del siglo II o principios del siglo III. La misión que tenían los soldados, en aquella época, era la de contribuir a centralizar los intereses de Roma a todos los pueblos anexados al Imperio.
Los soldados romanos recorrían los pueblos y aldeas, exigiendo el pago de los impuestos que estaban destinados a solventar los gastos del Imperio. Lo recaudado era utilizado para sostener el aparato de defensa, ante las invasiones externas, que provenían de los pueblos bárbaros.
Por otro lado, el Emperador Decio, ordenó que los ciudadanos debían hacer sacrificios a los dioses en presencia de las autoridades. El objetivo de este mandato, era extender la religión politeísta del gobierno romano, hacia todos los ciudadanos que formaban parte de los pueblos conquistados, para así poder frenar la expansión del cristianismo, que cada día se propagaba más. Esta ordenanza trajo muchos conflictos, dado que, por un lado, el Imperio Romano permitía la libertad de culto, y por el otro, también obligaba a seguir el culto oficial con el peso de la ley. Sin embargo, los cristianos preferían la muerte antes de postrarse ante los ídolos romanos.

-¿Qué tipo de soldado era San Expedito? –

San Expedito


Los datos más exactos del tipo de actividad que desempeñaba San Expedito, fueron descubiertos por un grupo de Jesuitas llamado Bolandistas. Ellos se dedicaron a reconstruir lo más fielmente posible, la historia de la vida de este Santo. De acuerdo con las conclusiones a las que ellos llegaron. Expedito fue comandante de la XiI Legión Romana, habitualmente llamada la Legión Fulminante, del latín Fulminata.
Esta Legión estaba formada por 6.821 hombres que estaban a cargo de San Expedito, con el titulo de Tribuno o Primicerius, que equivalía a la primera jerarquía, este puesto se conoce hoy como General de División.
Las legiones de soldados del Imperio Romano estaban compuestas por un máximo de siete mil soldados contratados. Ellos eran disciplinados y entrenados para defender el territorio que abarcaba el extenso imperio. Cada legión se dividía en Cortes, Centurias y Decurias. Los legionarios a su vez, estaban respaldados por la Caballería, que se destacaba en los campos de batalla, por su agresividad con el enemigo.
En los campamentos, la caballería era la encargada de levantar barricadas rápidamente para evitar los ataques enemigos. La Legión se caracterizaba principalmente por la organización y el trabajo en equipo, lo cual era de suma importancia, ya que muchas veces vencían a sus enemigos por este motivo, dado que la táctica de combate era una acción en conjunto. Habitualmente, los bárbaros, atacaban a los soldados del Imperio Romano en Hordas u Oleadas, donde cada clan por separado trataba de vencer en la batalla; y así eran derrotados con facilidad por los legionarios. Sin embargo, no hay que olvidar que esta también era una estrategia, ya que si un clan de los bárbaros era vencido, ellos no perdían todo su ejército.
Por otro lado, las Legiones Imperiales recibían un número de orden y un nombre. Por documentos se sabe, que en la época del emperador Nerón llegaron a existir 28 Legiones y este número creció considerablemente en los siglos posteriores.

 

Nov30

La Conversión Del PRIMICERIUS EXPEDITO El Soldado De DIOS

Categories // La Historia de San Expedito

Según la tradición, la Legión Fulminante que dirigía Expedito estaba en guerra contra los pueblos Bárbaros en la región de Germania, que abarcaba el actual territorio de Armenia y Turquía. Los soldados del Imperio Romano se encontraban ya sin ánimo de ganar la batalla porque se habían quedado sin provisiones. San Expedito, intentaba a toda costa darles esperanza para ganar la lucha, pero los soldados a su cargo padecían de hambre y sed. Esta situación, podía más que las palabras de su General de División.

Cabeza de bárbaro. Museo de la Acrópolis de Atenas.


La Fulminata se encontraba en peligro, porque habían sido cercados por sus enemigos, ya no tenían escapatoria y todos morirían, a menos que ocurriera un milagro. Los soldados conocían que los cristianos se arrodillaban y con  los brazos abiertos en dirección al cielo se ponían a rezar, y Dios les enviaba milagros. Ellos habitualmente perseguían a los cristianos por estas prácticas, pero jamás las habían experimentado en carne propia.

 

Mientras tanto, los Bárbaros se acercaban amenazantes a los soldados comandados por Expedito y viendo que esto era el fin, todo el ejército romano se arrodilló y comenzó a rezar, pidiéndole a Dios una solución inmediata, ante la amenaza de los Bárbaros. Los enemigos, perplejos por contemplar a 6.821 soldados del Imperio Romano arrodillados rezando, se quedaron inmóviles, mientras demoraban su ataque.
Unos instantes después, el cielo se tornó gris y comenzó a soplar un intenso viento, que desató sorpresivamente una gran tormenta. Cada vez la lluvia era mayor, convirtiéndose finalmente en una gran tempestad. Esto provocó una gran confusión en el enemigo. Los soldados de Expedito, juntaron agua con sus cascos y calmaron su sed mientras recobraban sus fuerzas. Al cabo de unos instantes, la situación se había revertido y la Fulminata salió victoriosa en la batalla.
Este episodio milagroso dio lugar a que todos los hombres de la Fulminata reflexionaran acerca de la verdad de las palabras de los cristianos. Ellos habían rezado al Dios de los Cristianos y habían sido escuchados. Fue así como la mayoría de los Legionarios se convirtieron a la nueva religión que adoraba a un único Dios, creador y salvador, que amaba a todos los hombres por igual.
Expedito conocía la historia de Jesús y según la tradición, él se conmovía con la historia de sus enseñanzas. El había escuchado la historia miles de veces, pero siempre ponía excusas para su conversión. Cada vez que un cristiano se le acercaba, él lo escuchaba atentamente mientras le contaban como: “Todos los creyentes estaban muy unidos y compartían sus bienes entre si: vendían sus propiedades y todo lo que tenían, y repartían el dinero según las necesidades que tenían cada uno. Todos los días se reunían en oración y en las casas partían al pan y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor hacía crecer la comunidad con el número de los que El iba llamado para su salvación” (Hechos 2,43-47)
No obstante, Expedito siempre dejaba su conversión al cristianismo para otro día, ya que él era un General de División del Imperio Romano y su tarea era la de perseguir a los cristianos, por no adorar a los dioses de la religión oficial. Este motivo, era el que no le permitiría tomar la decisión de abandonarlo todo y convertirse al Cristianismo. Al contemplar lo que había ocurrido con la Fulminata el ya no tuvo más dudas, y aceptó cargar su propia cruz, siendo plenamente consiente de que está decisión lo conduciría a una muerte segura si era descubierto.

Representación de Jesús Iglesia de Santa Sofía, Estambul


El ya sabía lo que le pasaba a los soldados que se convertían al Cristianismo. Sin embargo, era tal el amor y la admiración que sentía por el Dios hecho hombre que resolvió seguir adelante pese a todo. Una vez que él había conocido el poder de Dios Nuestro Señor ya no hubo marcha atrás ni peros posibles para eludir su destino. El amaba a un único Dios y eso era todo lo que le hacia falta para decidirse, no existían más dudas, él debía dejar su cargo en el ejército de los hombres, para ingresar el ejército de los cielos. Una vez que se convirtió dio su testimonio a todos los hombres con los que se cruzaban para poder compartir con ellos la gracia de Dios Único Salvador.

MIIWEB